
Parece curioso pero es la realidad. Hace poco más de tres años, cuando se llevaban a cabo las campañas presidenciales se oía de manera muy repetitiva en los medios de comunicación la oración: “López Obrador es un peligro para México”. Lo anterior tenía especial significado, pues era precisamente López obrado el candidato puntero en las encuestas.
Fue en ese momento que varios grupos querían evitar que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) llegara a la presidencia, principalmente el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), y para ello implementaron una campaña poderosa de acusaciones entre las que destacaba la que se cita más arriba. Entre los argumentos que se daban para sostener tal sentencia destacaban principalmente los que se mencionan a continuación.
Por un lado se decía que los trabajadores podrían perderlo todo por la mala administración, que harían AMLO y su gabinete, de la economía nacional y por el alza en los impuestos. Por otro, de manera indirecta se mandaba el mensaje de que López Obrador militarizaría al país con el consecuente desencadenamiento de una ola de violencia en todo el territorio. Para ello vincularon primeramente a AMLO con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y luego difundieron anuncios de color gris en los cuales aparecía el presidente de Venezuela haciendo un anuncio que refería la compra de armamento y equipo militar.
Ante tal escenario cualquiera podría decir que México es afortunado, pues AMLO no consiguió llegar a la presidencia, y su contrincante más cercano, quien se beneficio enormemente de esos anuncios, logró apoderarse de la titularidad del ejecutivo. Incluso podría decirse que la clase trabajadora puede ver a salvo su patrimonio y bienestar, pues se evitó el desastre que se temía.
Pasando el primer trienio de Felipe Calderón al frente de la presidencia de la república podemos hacer un análisis de lo sucedido. Sólo por resaltar algo se puede mencionar que el precio de la canasta básica se ha incrementado en más del 50%, los impuestos han subido, principalmente el ISR y el IVA, que son los que más repercuten en la economía familiar, el desempleo se ha incrementado de manera alarmante a pesar de los esfuerzos por maquillar las cifras y finalmente; la violencia que se vive en el país es peor aun que la de países que se encuentran en guerra.
Aunado a lo anterior, suben a cargos de secretarios de Estado personajes tan sombríos que han merecido el rechazo de la comunidad internacional, como el encargado de la Procuraduría General de la República (PGR), Arturo Chávez Chávez. Se atacan de manera frontal a las organizaciones sindicales, tal como sucedió con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), dejando sin empleo a más de 44 mil trabajadores justo al final del año. El número de personas que padece pobreza extrema se ha incrementado en 6 millones y la gente que vive en el campo esta más marginada que hace tres años. Incluso desde el extranjero se llegó a considerar que en México imperaba un Estado fallido, lo cual, cierto ó no, repercute en la manera en la que se le considera al país en el resto del mundo.
Si todo lo anterior hubiera ocurrido con López Obrador en la presidencia, no cabría la menor duda de que el CCE y la derecha en el país tenían toda la razón. Hubieran logrado hacer una de las predicciones más acertadas de todos los tiempos y al mismo tiempo le habrían dado una gran lección al pueblo de México.
Sin embargo, es el señor Calderón quien ha gobernado los últimos años. ¿Será acaso que la legitimidad limitada con la que llegó al poder le impide llevar a cabo todas las acciones necesarias para evitar tales situaciones? ¿Ó tal vez las circunstancias en las que encontró al país no fueron las óptimas? De cualquier manera a la nación le va mal y es tiempo de preguntarse si Felipe Calderón Hinojosa se ha convertido en un “peligro para México”.
